
Tetuán es una de las ciudades marroquíes de orígen andalusí más atractivas. Fué reconstruida a finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI por el granadino Ali Al-Amandari. De allí los orígines andalusís de la ciudad del Mandari. Los Mandari gobernaron Tetuán durante el siglo XVI y sus huellas son claras en la historia de esta ciudad. La mujer de Ali Al-Mandari, hija de Ali Ben Rachid, señor de Cheuan, goberno Tetuán después de la muerte de su marido. Se trata de una mujer mítica llamada Ass-Sit Al-Horra, la Señora libre. La mujer ha jugado un papel importante en la historia política y social de Tetuán desde el principio, seguiendo las tradiciones andalusíes. El impacto de Al-Andalus en la ciudad de Tetuán y sobre todo en la sociedad y la personalidad del tetuaní destacan con claridad en varias dimensiones de su historia, su cultura y sus tradiciones sociales

